miércoles, 22 de mayo de 2013

"La hija de Robert Poste". Stella Gibbons.

Autora: Stella Gibbons ©1932
Editorial: Impedimenta
Título original: Cold Comfort Farm
Traducción: José C. Vales
Imagen de cubierta: "Lópulo de Cereza" (1839). Bilder Buche
357 páginas
Tapa blanda: 22,76 €
ISBN: 978-84-937601-3-7
19ª edición, noviembre de 2012


"Si se dan varios planes distintos y hay un cierto peligro de que unos interfieran en la buena marcha de los otros y finalmente se echen todos a perder, entonces el entretenimiento es incluso más ameno". Esta podría ser la filosofía de Flora, la protagonista de esta novela de Stella Gibbons.
 
Flora, la hija de Robert Poste, se ha quedado huérfana con diecinueve años y, aunque ha vivido siempre con una posición más que holgada, descubre que su padre estaba cargado de deudas y que con la renta que le queda no podrá vivir como hasta ahora. Su mejor amiga, que la acoge en su casa, la anima a que se ponga a trabajar, pero eso no entra ni mucho menos en los planes de nuestra protagonista. Y ya que los convencionalismos sociales no ven con buenos ojos que se viva a costa de las amistades y sí de los familiares, Flora busca entre éstos quiénes podrán hacerse cargo de ella.
 
Puesto que todos ellos ponen excusas, Flora se ve obligada a irse a vivir con los Starkadder, la última de las opciones, los únicos que aceptaron acogerla. Los Starkadder son unos rústicos asilvestrados que habitan la bucólica granja de Cold Comfort Farm, en plena Inglaterra profunda. Una vez allí, Flora tendrá ocasión de intimar con toda una galería de extraños y taciturnos personajes a los que pretenderá arreglar la vida.

En "La hija de Robert Poste", el ingenio de Stella Gibbons sirve para retratar la ingenuidad de la gente de su tiempo, caricaturizando a una sociedad muy superficial. Una fórmula que ha supuesto un éxito de ventas a lo largo de las décadas, así como su adaptación al cine y a la televisión.

Mención especial merece la complicada, esforzada e impecable labor de José C. Vales, que nos traduce de manera muy eficaz una obra compuesta por diálogos cargados de juegos de palabras, dobles sentidos, expresiones dialectales de Sussex, alusiones a personajes de la época, críticas burlonas y ácidas más o menos subliminales, que solo en la lengua original podrían apreciarse y valorarse en su totalidad pero que gracias a la traducción de José C. Vales podemos disfrutar en español.

Una novela que nos puede hacer pasar unos momentos muy divertidos si somos capaces de no empatizar con la protagonista, la exasperante niña bien hija de Poste.


 Otras cubiertas de La hija de Robert Poste 




 

lunes, 20 de mayo de 2013

Junto a una verja abierta.

Mujeres junto a una verja abierta, de espaldas. Mujeres jóvenes o mayores, solitarias. Saliendo. O esperando. Tardes de verano, de invierno. Tardes lluviosas.
 
Las novedades editoriales ocupan lugares destacados
en las grandes superficies
Desde que los libros ocupan un lugar destacado en las grandes superficies, junto a los botes de tomate frito o las compresas con alas, las editoriales se esmeran especialmente en hacer atractivas las cubiertas de sus novedades. En las latas de conservas podemos leer, junto a la apetitosa fotografía del producto, un discreto aviso: "Sugerencia de presentación". Con esa imagen, los señores conserveros quieren resumirnos, en un  impactante golpe de vista, todas las virtudes de esas sardinas picantonas o esos mejillones en salsa vieira.

Los libros se han convertido en un objeto más de consumo y, como tal, sus cubiertas suponen un importante reclamo. Los editores se ven obligados a resumir en una sola imagen toda una historia que el autor ha necesitado cientos de páginas, miles de palabras, para desarrollarla.
 
Una mujer solitaria, junto a una verja abierta, nos podría estar dando muchas pistas acerca del contenido de la obra. Será nuestra intuición la que decida. Pero tal vez podría exigirse a las editorales un mayor esfuerzo creativo. La idea está bien traída, en cuanto representa a la fragilidad de la mujer, la soledad, el ansia de escapar de donde pueda estar recluida... Pero cuando esa misma idea se hace repetitiva, pierde toda su fuerza.

Mujeres solitarias junto a una verja abierta. Esperando. Escapando.
 Y qué decir cuando la misma fotografía -exactamente la misma- se lleva a la cubierta de dos novelas distintas, de dos autores diferentes, de dos editorales, de dos países... Es el caso de "Marina", de Carlos Ruiz Zafón (Planeta, 2008) y la versión italiana de "El jardín olvidado", de Kate Morton (Sperling & Kupfer, 2010). Sale más barato comprar los derechos para utilizar una imagen concreta, pero tal vez estas editoriales tan potentes podrían permitirse el lujo de crear una cubierta completamente original. Más todavía si lo que van a lanzar al mercado es un best-seller asegurado.

La misma imagen para dos novelas diferentes
Y también puede darse el caso de diversas portadas para la misma obra. ¿Qué mueve a la editorial a cambiar la cubierta de una novela? Sin duda, el respetable interés por venderla mejor, intentando atraer a un lector con un perfil variado. Por seguir con la novela de Zafón, a continuación mostramos la misma obra con cubiertas diferentes.
Imágenes diferentes para la misma novela
Ya sabemos que lo importante es el contenido. Pero no desdeñemos la presentación. Las editoriales lo saben.

sábado, 11 de mayo de 2013

Cuando un libro entra por los ojos.

Nadie puede negar la importancia que actualmente tiene la cubierta de un libro. Las editoriales se esmeran cada vez más en hacer portadas que simbolicen o sinteticen el contenido de la obra y la haga atractiva a primera vista. Tal vez haya contribuido a ello la gran cantidad de libros que se publican cada año y que se exponen en las librerías o en los lineales de los hipermercados.

Vivimos en la era de la imagen y del consumo, y del mismo modo que preferimos comprar tomates bonitos a tomates feos de aspecto, o se cuida tanto la presentación de los platos en los restaurantes con pretensiones, las editoriales (que a fin de cuentas lo que pretenden es vender libros) echan el resto en la imagen que va a entrar por nuestros ojos a primera vista.
 
Porque lo que pretenden es que esa portada nos anime a coger el libro entre nuestras manos, le demos la vuelta y leamos el breve –y siempre atractivo– resumen de su contenido. ¿Acercamos a nuestra nariz un melocotón picado? Buscaremos el que tiene una piel inmaculada y un color perfecto. Si su aroma nos gusta, es muy probable que lo adquiramos.
Cubiertas de la novela Cold Confort Farm
Comparemos estas tres imágenes de la novela Cold Comfort Farm, escrita por Stella Gibbons en 1932. La de la izquierda es de una de las primeras ediciones; la del centro es de 1996. Y fijémonos cómo la edición española de 2012 (La hija de Robert Poste) no nos dice absolutamente nada acerca de su contenido, pero puede resultar mucho más atractiva en la actualidad.
 
No solamente la época en que está publicada la novela determinará la imagen de su portada. También el público al que va dirigida.
Cubiertas de la misma novela en las ediciones en ingés y en español
¿Atraería al lector español la cubierta de la edición inglesa de Gillespie and I, de Jane Harris? Sin duda, es mucho más atractiva la versión española (La verdad de la señorita Harriet). Y más eficaz, pues pretende alcanzar a un público más diverso tanto en sexo como en gustos o en edad. Y lo consigue.
 
Sin ninguna referencia sobre el contenido de la novela, estoy seguro de que yo jamás habría cogido del estante de la librería el libro con la imagen de la versión original.
 
Podemos comer solo con el paladar. Pero ahora más que nunca se come también con los ojos. Qué difícil nos resulta degustar un plato mal presentado. Y eso aún sabiendo que su sabor, una vez probado, puede no corresponderse con las expectativas que su imagen nos había creado.
 
Dos presentaciones distintas de la misma ensalada
 

viernes, 26 de abril de 2013

"El jardín olvidado". Kate Morton

Autora: Kate Morton ©2008
Editorial: Suma de letras
Título original: The Forgotten Garden
Traducción: Carlos Schroeder
Diseño de cubierta: Eduardo Ruiz
544 páginas
Edición rústica: 21,00 €
ISBN: 978-84-8365-156-8
19ª edición, mayo de 2012
Ebook:10,99 € E-ISBN:978-84-8365-710-2


Por un lado, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada la Autora ha prometido cuidar de ella, pero la Autora desaparece sin dejar rastro…. Por otro, en la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O'’Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de la verdad de sus antepasados. Pero aún hay más: a la muerte de Nell, su nieta Casandra, tras recibir una inesperada herencia, descubrirá finalmente la verdad sobre la familia.
 
Kate Morton ya nos tuvo dando saltos en el tiempo en su anterior novela, La casa de Riverton. Aquí, el salto no sabemos si es doble o triple, pero desde luego, innecesario. La historia no es lineal: nos pasamos las más de quinientas páginas yendo de 1930 a 2005 y de aquí a 1900, y de 1900 a 1976... y otra vez a 1900 y vuelta a empezar. Aunque, bien mirado, tal vez sí sea necesario ese ir y venir en el tiempo, porque la historia principal, la que motiva la novela, es decir, la niña abandonada en un barco, daría muy poco de sí.
 
Aún siendo interesante, manteniendo en todo momento la atención del lector, uno no puede evitar imaginarse la novela llevada al cine (o, peor, a la televisión) soportando esos odiosos subtítulos que nos ubican en el lugar y en el tiempo: "Londres, Inglaterra, 1913" (así empieza el primer capítulo, página 15); "Brisbane, Australia, 1930" (comienzo del segundo capítulo, tres páginas después); "Brisbane, Australia, 2005" (capítulo tercero, página 24); "Brisbane, Australia, 1976" (cap. 5)... "Londres, Inglaterra, 1900" (cap. 14). Y esto, que agiliza la lectura gracias a capítulos muy breves y muy dialogados, es también su mayor defecto.
 
Kate Morton
O dicho de otro modo: la historia se resolvería con la niña desaparecida y la Autora que la abandona en el barco y si acaso, por darle un poco de perspectiva, la búsqueda de la verdad por parte de Nell. Sobra absolutamente la parte desarrollada en el presente protagonizada por Casandra. No aporta nada (salvo que la lectora menos exigente se identifique con ella), sino más bien al contrario, distrae y entorpece el discurrir de la trama.

A pesar de todo, a Kate Morton no se le puede negar su agilidad a la hora de escribir y su olfato para atraer y atrapar al lector  y, puestos a leer best-sellers, éste es bastante recomendable. Pasará un buen rato y, al menos, no le quedará la sensación de haber perdido el tiempo. Pero sin más.
 
 

 Otras cubiertas de El jardín olvidado 

 

miércoles, 24 de abril de 2013

"Jezabel". Irène Némirovsky

Autora: Irène Némirovsky, 1936
Editorial: Salamandra
Título original: Jézabel
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Ilustración de la cubierta: Myles Wickham/Trevillion Images
192 páginas
Tapa blanda: 15,00 €
ISBN: 978-84-9838-422-2
1ª edición, abril de 2012


Según la Biblia, Jezabel fue la encarnación misma del mal, el arquetipo de la mujer liviana y ambiciosa que, movida por sus propios intereses, causa la perdición de todo aquel que cae en sus redes. De ese mito toma el nombre esta novela de Irène Némirovsky (Kiev, 11 de febrero de 1903 - campo de concentración de Auschwitz, 17 de agosto de 1942) en el que la protagonista, Gladys Eysenach, es sometida a un juicio por el asesinato de su presunto amante -un joven estudiante de apenas veinte años-, que levanta una enorme expectación en París.
 
La acusada, una mujer madura que se conserva excepcionalmente bella, pertenece a esa alta sociedad apátrida que recorre Europa de fiesta en fiesta. Envidiada por las mujeres y deseada por los hombres, Gladys ve cómo su vida se airea impúdicamente frente al juez. Pero ¿por qué la acusada insiste en mostrarse culpable y exigir para sí misma un castigo ejemplar?

Con una escritura ligera e incisiva y una intensidad dramática que mantiene el suspense hasta el final, Némirovsky explora en Jezabel la obsesión morbosa con la belleza y el poder embriagador que otorga la seducción, y demuestra, una vez más, su extraordinaria capacidad para explorar los recovecos de la psicología humana.

Irène Némirovsky
¿Puede entenderse esta novela como una venganza hacia su madre? En el prólogo de Myriam Anissimov a Suite francesa, leemos que la madre de Irène Némirovsky, Fanny Némirovsky (Odessa, 1887-París, 1989), "experimentaba una especie de aversión hacia su hija, que jamás recibió de ella el menor gesto de amor. Se pasaba las horas frente al espejo acechando la aparición de arrugas, maquillándose, recibiendo masajes, y el resto del tiempo fuera de casa, en busca de aventuras extraconyugales. Muy envanecida de su belleza, veía con horror cómo sus rasgos se marchitaban y la convertían en una mujer que pronto tendría que recurrir a gigolós. No obstante, para demostrarse que todavía era joven se negó a ver en Irène, ya adolescente, otra cosa que una niña, y durante mucho tiempo la obligó a vestirse y peinarse como una pequeña colegiala. Irène, abandonada a su suerte durante las vacaciones de su aya, se refugió en la lectura, empezó a escribir y resistió la desesperación desarrollando a su vez un odio feroz contra su madre. Esta violencia, las relaciones contra natura entre madre e hija, ocupa un lugar capital en su obra."

Jezabel se lee de un tirón, atraídos por la escritura exquisita de Némirovsky que en cada página mantiene la intriga por saber quién era el joven asesinado. ¿Un amante despechado? ¿Un delincuente de poca monta? ¿El testigo incómodo de un secreto inconfesable? ¿Se trata de un crimen pasional o de una fría ejecución? Un folletín, sí. Pero un folletín muy bien escrito.

 
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martes, 23 de abril de 2013

"Dime quién soy". Julia Navarro

Autora: Julia Navarro ©2010
Editorial: Plaza & Janés
Diseño de cubierta: Ferrán López / Random House Mondadori
1104 páginas
Tapa dura con sobrecubierta: 23,90 €
ISBN: 978-84-01-33755-0
7ª edición, septiembre de 2010
Edición de bolsillo: 12,95 € ISBN: 978-84-99-08756-6 



Un joven periodista recibe el encargo de una tía rica de investigar la misteriosa vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de posición acomodada de la que sólo se sabe que huyó con un comunista francés, abandonando a su hijo y a su esposo antes de que estallara la guerra civil española.
 
Con este punto de partida, Julia Navarro teje una impresionante historia llena de fuerza y dramatismo que atrapa al lector desde las primeras páginas y consigue mantener el interés en cada línea hasta el punto final. Porque para rescatar del olvido a la protagonista, se deberá reconstruir toda su biografía que se desarrolla en un siglo convulso caracterizado por la barbarie de los totalitarismos. Desde la España republicana hasta la caída del muro de Berlín, pasando por la segunda guerra mundial y los oscuros años de la  guerra fría, esta burguesa y revolucionaria, esposa y amante, espía y asesina, actuará siempre de acuerdo a sus principios, enfrentándose a todo y cometiendo errores que no terminará nunca de pagar.

Una historia desgarradora, llena de intrigas y emociones, que no da apenas respiro al lector, a pesar de sus más de mil páginas. Una historia inolvidable.
Julia Navarro

Julia Navarro (Madrid, 1953) lleva más de treinta años dedicada al periodismo trabajando en los principales medios de comunicación de este país, tanto en prensa escrita como en radio y televisión. Siempre ha relatado con entusiasmo la época periodística que le tocó vivir al tener que realizar el análisis continuo de la evolución social desde la transición democrática hacia la Constitución. Desde entonces ha sido y es reconocida como una prestigiosa periodista política. En 2004 se atreve por primera vez con el género novelístico en La Hermandad de la Sábana Santa y consigue un éxito sin precedentes en España que conllevará diversos premios y encabezamientos de las lista de ventas, tanto en España como en el extranjero.



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lunes, 22 de abril de 2013

"Criadas y señoras". Kathryn Stockett

Autora: Kathryn Stockett ©2019
Editorial: Maeva. Embolsillo
Título original: The Help
Traducción: Álvaro Abella
Imagen de portada: Adaptación del cartel de la película Criadas y Señoras (The Help) de Dream Works Pictures.
560 páginas
Edición de bolsillo: 11,00 €
ISBN: 978-84-15140-56-6
18ª edición, diciembre de 2012
Encuadernación en rústica: 20,00 €. ISBN: 978-84-92695-10-2

Hay tres tipos de best-sellers: el que es llevado al cine porque la historia que cuenta tiene gancho suficiente para atraer a las salas al gran público; el que su autor escribe directamente con la intención de que sea llevado al cine (lo cual no es necesariamente negativo); y el que ha sido un éxito de ventas merced a una eficaz campaña de márketing pero que su calidad no le permite transformarla ni en forma de miniserie para la televisión.
 
Ignoro la intención que tenía Kathryn Stockett cuando escribió The Help, pero desde luego no pertenece al tercer grupo. La historia tiene gancho como para leerla de un tirón: tres mujeres, que se ahogan dentro de los límites que les impone su ciudad y su tiempo (Jackson, Misisipi, 1962), se unen para llevar a cabo un proyecto clandestino que supondrá un riesgo para todas. Es una historia de mujeres en la que los hombres no tienen nada que decir.
 
Un factor muy positivo de la novela es que está escrita en primera persona por cada una de las tres protagonistas:
  • Skeeter, la joven blanca que ha regresado a su casa tras terminar sus estudios en la Universidad de Mississippi. A pesar de su preparación académica, como estamos en 1962, su madre no descansará hasta que no vea a su hija casada con un buen muchacho de la localidad y, al menos, de su misma clase social.
  • Aibileen, una criada negra, sabia e imponente que ha criado a diecisiete niños blancos. Tras perder a su propio hijo, que murió mientras sus capataces blancos miraban hacia otro lado, siente que algo ha cambiado en su interior. Se vuelca en la educación de la pequeña niña que tiene a su cargo, aunque es consciente de que terminarán separándose con el tiempo.
  • Minny, la mejor amiga de Aibileen, es bajita, gordita y probablemente la mujer más deslenguada de la ciudad.  Cocina como nadie, pero no puede controlar sus palabras. Es descarada, así que pierde un empleo tras otro. Por fin parece encontrar su sitio trabajando para una estrafalaria recién llegada a la ciudad que todavía no conoce su fama.
Skeeter les propone escribir un libro sobre cómo son tratadas las criadas negras en las casas de sus amos blancos con el testimonio de doce de ellas. Pero el proyecto deberá ser absolutamente secreto, cambiando los nombres de la ciudad y de sus protagonistas, para evitar represalias de los grupos WASP (blancos, anglosajones y protestantes).
 
El libro, a pesar del argumento, es amable, fresco y en ocasiones muy divertido, sin ocultar el lado amargo y vergonzoso de la situación que trata.
 
Kathryn Stockett
La película (que, como es natural, conviene verla después de leer la novela) es bastante fiel al libro. Dirigida por Tate Taylor, se convierte en una denuncia y un homenaje a los que sufrieron las consecuencias del racismo. También recomendable.
 
Kathryn Stockett nació y se crió en el lugar donde transcurre esta novela Estudió inglés y escritura creativa en la Universidad de Alabama antes de instalarse en Nueva York donde trabajó en el mundo de la edición durante nueve años. Con Criadas y Señoras, publicada en una treintena de países en todo el mundo, ha logrado situarse entre los autores norteamericanos más cotizados del momento, y los críticos no han dudado en considerarla como todo un clásico contemporáneo.
 

 
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